El centenario de la Fundación sigue su curso y llega a Tarragona. El Colegio Oficial de Médicos de Tarragona acogió este evento institucional, que en esta ocasión coincidió con la Diada colegial. El evento contó con la presencia Antoni Comín, conseller de Sanitat de la Generalitat de Catalunya, el Dr. Serafín Romero, presidentes de la FPSOMC, el Dr. Fernando Vizcarro, presidente del COMT, así como autoridades como Francesc Tarragona, gerente de los Servicios Territoriales de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias; Dr. Roger Pla, gerente de la Región Sanitaria Camp de Tarragona y José Juan Acero, regidor de Ocupación, Dominio público, movilidad y accesibilidad del Ayuntamiento de Tarragona.

La Fundación también estuvo representada por el Dr. Javier Font, vicepresidente segundo, Dr. Javier Font, Teresa Echeverría. gerente de la FPSOMC, y Nina Mielgo, directora técnica.

El Dr. Serafín Romero, presidente de la OMC y la Fundación, destacó en su intervención el hecho de que «todo médico que lo necesite va a disponer de la ayuda y la de la solidaridad de todos sus compañeros, a través de su Colegio de médicos”. Respecto a la historia de la Fundación, de la cual hizo un repaso, así como el comportamiento de la misma, explicó que esta entidad ha «brillado por su comportamiento ético y de buen gobierno, sin una mancha en el camino” y la definió como “ayuda, solidaridad, futuro, paz, orgullo de pertenencia, sin olvidar, además, que rinde cuentas y que goza de una gestión transparente”.

El evento sirvió para hacer un repaso a la naturaleza de la Fundación, sus cien años de historia y algunos casos destacados de la provincia como los de los doctores Cristina Chàrlez e Ignacio Tomás Lencina, que fueron presentados por la Dra. Concepción Abril, vicepresidenta primera y responsable de la gestión de las prestaciones de Protección Social de la Fundación en dicho COM.

El Dr. Fernando Vizcarro, presidente del COMT, destacó sobre la Fundación que «existen pocas instituciones tan altruistas y solidarias como la FPSOMC». Por su parte, Antoni Comín, Conseller de Sanitat, fue el encargado de clausurar el acto y expresó que «la vocación inherente a la profesión ha sido la que ha permitido sostener el sistema de salud”.