El Colegio Oficial de Médicos de Cuenca albergó el pasado 6 de octubre el centenario de la Fundación para la Protección Social de la OMC. Este evento conmemorativo sigue su curso y, en este caso, contó con invitados de excepción para celebrar un siglo de protección social al médico y su familia: Ana Pastor, presidenta del Congreso de los Diputados, fue la encargada de presidir el acto que, además, contó con la participación del presidente de la FPSOMC y OMC, Dr. Serafín Romero; y el presidente y secretario general del Colegio de Médicos de Cuenca, doctores Carlos Molina y Abel J. Cuéllar, respectivamente y en él estuvieron presentes además autoridades locales: alcalde de Cuenca, Ángel Mariscal; presidente de la Diputación de Cuenca, Benjamín Prieto; el director de Asistencia Sanitaria de Castilla-La Mancha, José Antonio Ballesteros y subdelegada del Gobierno en Cuenca, María Lidón.

Sin duda, una compañía de excepción para celebrar este hito de la historia de la FPSOMC, en un COM que cuenta actualmente con 16 beneficiarios.

Reacciones

Ana Pastor destacó, en su intervención, el espíritu de la profesión médica uqe “conjuga la excelencia con los mayores servicios a nuestra sociedad” al mismo tiempo que es “eje vertebrador de nuestro Sistema Nacional de Salud”. “Sin vuestro compromiso, esfuerzo y motivación sería impensable que nuestro país tuviera una Sanidad como la que tenemos”, concluyó. Respecto a los beneficiarios de la Fundación, la presidenta del Congreso explicó que son “vidas de personas con nombre y apellido; con anhelos y necesidades propios; con dificultades, pero que han contado y podrán seguir contando con su presencia y su ayuda”.

El doctor Serafín Romero puso de manifiesto el componente compartido de esta Fundación en su intervención. “Cuando cumplimos 100 años de un proyecto común hay que dar las gracias a todos los que han hecho posible que exista la Fundación”, explicó.

María del Carmen Duchemint y Teresa Alcalde, beneficiarias de la Fundación, detallaron sus casos en uno de los momentos más emotivos de la jornada. “Muere mi padre sin previo aviso, sin una enfermedad crónica, sin un diagnóstico previo, sin un camino en el que tomar conciencia de lo que está por venir. Pero te encuentras con una mano amiga, un apoyo en el que respirar entre lágrima y lágrima”, explicó la primera. Por su parte, Teresa contó como “falleció mi marido y me quedé viuda con tres hijas de 7 y 4 años y una de 3 meses. Mi vida familiar se rompió y desde ese momento me sentí arropada y ayudada por la profesión médica, el Colegio y la Fundación”.

Ana Isabel Marcos, también beneficiaria de la Fundación, detalló su vivencia. “Mi hermano y mi cuñada fallecieron en un accidente de tráfico. Él era médico y ella enfermera. Dejaron dos niñas huérfanas hace ya 18 años. En esos duros momentos, el apoyo del colegio de médicos fue crucial. Nos facilitaron toda la información y fueron nuestro enlace con los proyectos sociales que la Fundación gestiona”.

Finalmente, el alcalde de Cuenca, Ángel Mariscal; el presidente de la Diputación de Cuenca, Benjamín Prieto; y el director de Asistencia Sanitaria de Castilla-La Mancha, José Antonio Ballesteros pusieron en valor, el compromiso y la solidaridad de los médicos y la “labor excelente” de dar protección social a los miembros de la misma profesión.

Todas las imágenes de la jornada disponibles a través de este enlace.